30 de mayo de 2011

Acampada por un mundo mejor y más justo

Esto es maravilloso.
Nunca me lo había pasado tan bien.
No me tengo que preocupar por nada.
Ayudo y me ayudan y eso nos agrada a todos.
Es una felicidad continua.
Aprendo muchas cosas. Más de lo que he estudiado en cuatro años de carrera y más importantes. Y eso que en la carrera he aprendido muchas cosas. Aquí aprendes a ser persona.
Siempre pido las cosas con un "puedo..." y me responden con una sonrisa a la que respondo con otra.
Cuando hay un papel en el suelo voy corriendo a cogerlo y me siento libre con el hecho de colaborar.
Siempre había creído en un mundo sin dinero. Por fin lo he encontrado, y cada día tengo un ejemplo más de que ese mundo es posible, y mejor.
Esto no va a durar para siempre. Estamos consiguiendo hacer un mundo mejor y más justo. Pero cuando lo consigamos, no será tan espiritual como se vive aquí ahora.
Es increíble tanta solidaridad.
He venido solo, pero no me siento solo.
Me siento parte de todos, como si fuésemos uno mismo.
Es una gran familia. Porque todos somos personas, y vivimos bajo las mismas estrellas.